sábado, marzo 27

 
El amor es como la masa de las croquetas. Da igual que sean de pollo o de jamón. La masa siempre necesita un tiempo: 20 minutos. 20 minutos para que decidas si sigues con ella, o si pasas. Pero mientras tanto, la amasas, le echas sal, pimienta, y cuando ves que languidece, añades leche. A veces se te pega en la pala o en la sartén, a veces no. El amor también a veces se te pega en el corazón, y a veces no. Y cuando acabas de amasarla, la dejas enfriar. Un dia. Y la observas desde lejos. La pruebas. Y entonces decides si está buena, o si no merece la pena. Pero si merece la pena, te pones a dar forma a las croquetas. A rebozarlas, a freirlas, a secarlas en papel de cocina. Y a comértelas. Y dan tanto curro, y lo haces con tanta ilusión, que jode que a veces salgan horribles. Porque la verdad, es que si no te encantan las croquetas, o el amor. Es que ni los empiezas. Con el trabajo que dan, y lo poco agradecidas que son.



Comentarios:
¿Sirven las congeladas?

Porque a mí, se me quema todo.

Un beso
 
:)
 
Òstiaaaaaa, amb el que a mi m'agraden les croquetes.....!!!!

Petons de bona nit.
 
Pero, ¡qué es una vida sin croquetas? si no se prueban, no se sabe.
 
A veces en el amor se necesitan 20 años...
Y vuelta a empezar...
 
Jamás hubiera comparado el amor con las croquetas, jajaja... Qué buenas cuando te encantan, la pena es que el placer dura tan poco...pero siempre tienes la ventaja de que puedes amasarlas de nuevo...
Un besín.
 
Nunca pense comparar el amor con una croqueta, pero ahora que lo mencionas...
¿Me pasas la receta?
 
¿Y si salen buenas? Coño, la vida está llena de perezas, y así nos va.
Has probado a hacer pizza? ahí los ingredientes dan más juego. Dónde va a parar!
 
Coco: llegué aquí siguiendo el consejo de Codorníu, porque justamente allá en mi blog se comenzaba a hablar del amor.

Nunca se me hubiera ocurrido comparar al amor con la masa de las croquetas (con lo que a mí me gusta cocinar).Pero esa imagen tuya sí que lo define, sobre todo para los de mi edad que más de una vez hemos tenido que amasar y modificar esa masa para mejorarle el sabor y disfrutar mejor el plato.

También me ha parecido muy bueno el consejo de dejar enfriar un día y observar desde lejos para probar.

Sos un sabio. Va desde Uruguay toda mi admiración.
 
Señor coco géminis,
Veo que usted cocina y si no cocina, que no lo creo, es un buen observador.
Pienso como usted. Demasiada faena para lo que son, porque si se te queman parecen otra cosa.
inuits ¡cocinero!
 
Muy bueno tu blog, Coco, pienso leerlo todo.
Como dice Cortázar en el capítulo 93 de Rayuela:
"Lo que mucha gente llama amar consiste en elegir a una mujer y casarse con ella. La eligen, te lo juro, los he visto. Como si se pudiese elegir en el amor, como si no fuera un rayo que te parte los huesos y te deja estaqueado en la mitad del patio. Vos dirás que la eligen porque-la-aman, yo creo que es al verse. A Beatriz no se la elige, a Julieta no se la elige. Vos no elegís la lluvia que te va a calar hasta los huesos cuando salís de un concierto".

También vengo por el aviso de Codorniu, allá en el blog de la Flaca.
Los uruguayos somos invasores, cuidate:)
y como en mi caso, a veces tenemos los blogs abandonados por andar comentando en otros mejores.
 
Vengo aquí desde lo de la Flaca, y me encuentro con este posteo magnífico!
A mi nunca se me hubiera imaginado dicho paralelismo.
Pero está buenísimo.
Es exactamente como lo planteas.
Yo amaso con tu receta (sin saberla), desde mis 17 años.
La primera tanda de croquetas, no terminé de comerlas (aunque me dejó una hija maravillosa).
La segunda tanda, hace más de treinta años que las sigo comiendo y cada tanto(también sin saber tu receta), la vuelvo a amasar y condimentar.
Soy una anciana de casi 62 años, que tiene mucha experiencia en amasar croquetas.
Te felicito, pues eres muy observador e ingenioso.
Cariños desde Uruguay, a alguien tan especial.
 
Es curioso; te leo desde hace más de un año, nunca me había apetecido escribirte un comentario y la verdad que hoy tampoco se porque lo estoy haciendo.. Simplemente quería saludarte y que supieses que me encanta lo que escribes, como lo escribes, lo que sientes y cómo lo sientes...
Muchas veces me siento identificada con lo que escribes hay post que me los sé de memoria, de tanto leerlos...
sólo quería que lo supieses, y que leerte es uno de los mejores momentos de mí día...
 
como la buena cocina...lleva trabajo pero el gusto de lo bien hecho está más que bien recompensado (:
 
Se me quemaron las croquetas por ponerme a amasar albóndigas.

Como el cocinero de Rota se entere de que haces este tipo de cocina, te fichan!
 
Mmm... Croquetas! Para todos los días no, pero para saltarse la dieta son divinas.
 
Jamás, Jamás en toda la vida se me hubiera ocurrido una comparación así… pero, me encanta. Gracias
 
¿cenamos croquetas el lunes o se las tiramos a alguien? para que vea lo dificil que es limpiar una masa de croqueta bien pegada... sinceramente.... prefiero comerme las croquetas (o al mundo) pero contigo al lado.
Besitos
 
El amor es una emoción de segunda mano. Eso decía Tina Turner, por lo menos.
(Es que a mí no me gustan las croquetas)
Saludos.
 
Pues si, la verdad es que puede servir la analogía, pero... me gustan más las de pollo, porque se vuelven más duras, será que tenemos que elegir bien los ingredientes de las croquetas...

Besicos
 
Tengo miedo...hice croquetas hace dos semanas, después de más de diez años. y entro a tu blog, después de muchas semanas, a encontrar una entrada de bechamel y croquetas!!!
No puede ser casualidad, seguro que no. Es como el latido de la croqueta (que dicho así también...mejor lo dejo estar).
 
pues habría que correr el riesgo...de hacer croquetas y enamorarse también..
saludos.
 
croquetas...mi mente vuela...
 
es asi el amor, y ya que esta bien amasado como las croquetas y se le ha dado forma se disfruta vivirlo a plenitud.
 
un beso
 
Me encantan las croquetas, las mejores las de la madre de mi mejor amigo...
El amor, siempre!!

Besos Coco
 
Y lo que se guarrea la cocina.Para ponerte con ellas (como con el amor ) tienes que tener una cierta esperanza de que te salgan bien , pero ya sabes , "quien hace un cesto hace cientos " (no se si eso sirve para el amor , para una buena mas sí )
Un barazo
 
¿Y a quien no le guste las croquetas?
 
Uy, ahora pensaré en otras cosas cuando haga croquetas. La experiencia adquirirá un nuevo significado.

¿Te puedes creer que en Alemania son siempre de patata? ¿Será el amor alemán un amor patatero?
 
Mi receta de las croquetas ya la ha dicho Petitesa, sacar la bolsa el congelador, poner a calentar la sartén con aceite y quemarlas por los dos lados.
Con el amor me pasa todo lo contrario al principio parece que está que arde pero se calienta cosa y acaba congelado. No soy buen cocinero, lo reconozco.
Muy bueno el Blog.

Saludos coco.
 
A mí me hubiese gustado amasar una sola croqueta en mi vida y que me durase años y años. Pero le tuve que cambiar el nombre. En una ocasión fue cocleta. En otra cocreta.

Ahora mismo estoy en la tarea maravillosa de amasar una croquetita linda. Y cada día le echo un ingrediente más. Y sí. La miro de lejos entre semana... ¡¡y que me encanta la jodida croqueta!!

Ya no quiero comer otra cosa...

Besicos Coco,

PD: Leerte es un placer. Me encanta hacerlo y me chifla decírtelo.
 
Jajajjajaja,
a mi se me deshacen en la sartén :(
Así que el amor, ni tocarlo...
 
Ayy... damien!
 
Qué texto más fantástico! Eres grande, coco bonito.
 
Si en tan sólo 20 minutos pudiéramos reconocer al amor de nuestra vida, yo juro que abandonaría las croquetas artesanas congeladas y aprendía esa receta...
 
Publicar un comentario

Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]



Enlaces a esta entrada:

Crear un enlace



<< Página principal

This page is powered by Blogger. Isn't yours?

Suscribirse a Entradas [Atom]