viernes, noviembre 27

 
Hoy, no sé porqué, me ha venido a la cabeza que cuando hacia el servicio militar en Madrid, me encontraba siempre en el metro con una señora que se abrigaba con un sobretodo oscuro de cuello de terciopelo ancho y redondo. Llegaba hasta Argüelles ojeando el periódico, de pie y sin aferrarse a nada, ya entrada la noche. Allí siempre se abrian las puertas del vagón y la perdía. La encontraba de nuevo en Sol, al día siguiente, a la misma hora. Ella nunca se fijó en mí. Imberbe de uniforme azul. Me imaginé que vivía rodeada de familia parlanchina. De las que hablan mucho, pero de nada importante. Porque se la veia callada y mustia. Como encantada de verse inmersa en el bullicio silencioso del metro. Me la imagino aferrada a los pedales de una máquina de coser, una Singer negra con letras doradas, apoyada sobre una estructura de hierro colado y pedal inmenso de madera gastada. Hoy, no sé porqué, me ha venido a la cabeza, quizás porque siempre me pareció de risa fácil, aunque tras un disfraz triste. Y me encantan las personas que son así.

Comentarios:
Recuerdos...a veces vienen tras años, pero curiosamente estan ligados a una sutuación casi siempre, escarbale un poco a la memoria y quizá descubras que te transportó en el tiempo.

Te extraño. Besos.
 
Es curioso cómo recordamos a personas que ni siquiera lo intuyen. Nos recreamos fantasías reales en nuestras mentes. A mí también me ocurre.

Un abrazo.
 
Y mira tú por donde que esta señora ni sabrá que anda por el recuerdo de una persona tan lejana a ella. Qué cosas.
 
Mi vida trata a toda costa de ponerme ese disfraz triste, pero nunca me gustaron las fiestas de disfraces. Prefiero asistir a la fiesta de la vida sin máscaras, y llamar a la puerta con el timbre de mi risa fácil. Bsos.

Mon
 
A veces me pasa...
De toda la gente con la que me he encontrado a lo largo de mi vida, de pronto me acuerdo de unos y de otros...
Tengo una memoria exquisita, me acuerdo de todos y cada uno de los detalles.

Para algunas cosas bueno y para otras malo...

Besos Coco
 
¿Sabés que creo, Coco? que esas personitas que aparecen en nuestra mente y nuestro corazón, aunque nunca hayamos tenido nada con ellas son ángeles. En este caso un angelito con disfráz de triste para disimular las alas.

Besosssss
 
¿Y quién nos recordará a nosotros y con qué nos relacionarán?
Jo! que serios nos hemos puesto...
¿Has visto que lista que es mi Anita?
Petonetssss!!!
 
El hecho de que una persona sea capaz de sonreír, siendo que está triste, es admirable por la dificultad que supone. Admirable y malo. Malo, no se porqué, pero eso dicen.
 
¿Tu eres asi?
Un beso
 
Dicen que los recuerdos son pasado, se supone que cuando algo sucede deja ya de ser presente. Sintiendo, es gerundio...ocurre lo mismo???
La capacidad de "sentir" sobre alguien es instantánea,latente, intensa, conmovedora, deliciosa, a veces es como si tuvieses dos mentes porque te acompaña en todos los momentos, hagas lo que hagas, o pienses... en ocasiones imborrable y definitiva.

:)

Besándote...

Buen finde!!!
 
Soy adicta a dos blogs, el tuyo y otro: Nevera de Soltera. Lo conoces? pásate, te gustará..
 
Descobri-te por acaso,e, ainda que tenha que recorrer muitas vezes ao tradutor para entender o que dizes, vale bem o trabalho....vou passar uns tempos sem gastar dinheiro em livros...tenho cinco anos por descortinar.


Um beijo.
 
Vaya! pues entonces no pierdo la esperanza.

Pero nada de desentrañar fórmulas matemáticas. El ovillo es lo intrínseco en ti, dada la amorosa perserverancia con la que el hilo crónicamente te anima y tira de tí.

Besos
 
xD que buen post
 
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