sábado, enero 21

 
Me encantan las tormentas: con sus relámpagos, truenos, esa lluvia imparable que se antoja eterna; y ese vendaval que despeina. Pero nunca cuando están dentro de mí.

Comentarios:
También llega la calma, aunque parezca mentira.
 
Llévame a la calma, aunque parezca mentira.
 
Me fascinan las tormentas. Todas. Sin peros.
 
Mira hacia arriba. A la derecha la tormenta, a la izquierda el sol y en medio el cocoiris guapisimo con todos sus colores.
 
Tú si eres guapisima!
(qué corte cuando salen los colores...)
 
EstáS nominado. Mira mi blog. Lo entenderás todo entonces. Nos vemos!!.
 
A mi me encanta estar mojada (Uy, qué mal suena esto...), pero me gusta cuando llueve en verano y sientes que te purificas. En invierno, sientes que te vas a congestionar...

Besitoss
 
Yo prefiero que llueva por fuera que por dentro.

Por suerte para toda tormenta llega después una calma... o eso me gusta creer :)

Aunque en el camino aparezcan de nuevo tormentas.

Cógete muy fuerte al mástil.

(Mierda esto si que ha sonado mal) :P
 
O del que está en frente nuestra...
 
despues de las tormentas siempre huele a tierra mojada, me encanta.

besos
 
Los relámpagos en tus ojos y los truenos en tu boca. Tiene su punto!!!!
 
A mi las tormentas me hacen pensar en un sofa con una mantita, un abrazo y una taza de chocolate caliente. Ah y millones de besos!! jeje
 
Me gusta el olor de corazón mojado después de la lluvia y cubrir el alma calada hasta las entrañas con una vieja y caliente mantita. Una buena taza de café entre las manos y esperar a que de nuevo entre en calor.

BesoS y buen domingo
 
Vente cuando quieras.
 
¿Y no te vale con un retortijón? para el caso, viene a ser lo mismo...
 
Llévame.
 
A mí también me encantan las tormentas. Excepto cuando llueve por dentro. Te enseño un post que tengo escrito desde hace más de un mes y no te lo creerías. Estas coincidencias son a la vez sorprendentes y maravillosas :-)
 
Vale.
 
Navegando estoy en una de ellas.
 
Creo que deberiamos sobornar a Mariano Medina...
 
Traigo un impermeable y un abrazo. Si hay tormenta, al menos pasarla acompanyado y con algo que aísle del frío, no?
 
Pues las de dentro también molan, sobre todo cuando relampagueas y se te ven los huesos al trasluz.
 
jajajajaja.
 
Bueno, las tormentas de fuera limpian la suciedad de la ciudad...

Las que son por dentro,aunque a veces lluvia ácida, barren y ordenan recuerdos o emociones...

Depende como se mire no está del todo mal,¿no? ¡
Camino de la autorealización!

¡Besis!
 
¿Ese camino existe? Voy a comprarme la guía michelín...
Besis!
 
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