lunes, enero 16

 
Anoche
Anoche me acosté con dolor de tripa. Abrí una revista pero no leí nada, no tenía ganas. Mientras la sujetaba entre los dedos y mis pupilas intentaban ver más allá del dolor, mi cabeza estaba demasiado ocupada en mi otro ser, en mi lado oscuro. Me cruzaba imágenes de cuellos altos, de tangas, de amores imposibles, de cables cruzados. Odio no poder estar cuando sé que me necesitan. Y aunque no me enseñara fotos crudas, como las que aparecen en los periódicos cada día; ni contara relatos salvajes, como en los cuentos de Poe; sólo figuras cotidianas donde yo a veces sonreía, abrazaba a quien más quería, siempre bajo la mirada reprobadora de mi augusta cabeza.
Anoche mi cabeza decidió ponerme otra vez a prueba. Decidió volver a mostrarme mi lado escatológico, el que da asco, el que me hace vomitar. Sin que viniera al caso. Y admito que, aunque me joda aceptarlo, hoy me alegro, porque tras cada tormenta luce el sol y, a veces, se me olvida que no soy tan debil como creo.

Comentarios:
Dicen que después de la tormenta siempre llega la calma,¿no?
¡Pues eso!
Celebro que fuera transitorio.

Besis
 
Besis cielo.
 
Ahora me gusta más... ;)
 
Gracias por ayudarme a escribirlo.
 
coco ya estaba por echarte la bronca por lo pesimista del texto.. pero has tenido suerte porque la ultima frase te ha salvado!
ademas, las ranas solo cantamos despues de la tormenta.. jiji
besos..
 
Curasana, curasana...
 
Coco ¿Tú eres azul?
 
escatologico.... increible que en ese estado puro aun puedas acertar con escatologico.. me sorprendes... ainsss coco!!!! si en verdad eres un solete con calma o con tormenta. Abrazo
 
¿Pero tú no estás trabajando?
 
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