lunes, noviembre 7

 
Por fin...
Nunca me han gustado los hospitales; entre sus paredes, se eterniza la sensación de vivir en la paradoja de entrar perfectamente sano, y salir completamente enfermo. El olor provoca nauseas, las batas blancas dan dolor de cabeza; y el trato impersonal que a veces se respira, dispara la tensión. Así que, esta mañana, me ha jodido no encontrar una buena excusa para no ir a extraerme sangre para el chequeo anual.
Cuando uno se encuentra honrrando el nombre de la sala de espera sumergido en el pus-plis-chas-chis-plum del "meat is murder" de los smiths, descubre tres cosas: la primera, lo bonito que es estar callado. La segunda, que hay quien no aprecia la belleza y se empeñan en contarte porqué son más que tú; si a tí te han operado de apendicitis: a ellos tres veces, y sin anestesia; si a tí te han quitado la muela del juicio: a ellos les han arrancado hasta la de oro que llevaban en la gargantilla. Y la tercera, que en las salas de espera no hay que quitarse los auriculares ni aunque aparezca Montserrat Caballé cantando con Freddy Mercury (bueno, si te pasa eso, mejor te vuelves a medicar).
Cuando oyes tu nombre por megafonía, piensas que quizás sea la última oportunidad de seguir siendo tú mismo, y entran unas ganas locas de salir corriendo, aún a riesgo de caer en el ridículo más espantoso. Pero al final se impone la razón, y por no tener que volver otro día disfrazado con el casco de Lord Vader de Nepomuk, acabas haciendo de tripas corazón y las piernas andan solas, como si conocieran el camino a la sala de análisis.
Siempre llamo a la puerta esperando que la abra el Doctor Lecter en persona.
- Toc-toc.
- Adelante.
No era Annibal el canibal; era Angelina Jolie disfrazada de enfermera.
- Sientate aquí, por favor, y relájate, que esto es un momento...
- (¿"esto es un momento"?).
Me he subido a la única camilla de la habitación, con los pies colgando; tic-tac, tic-tac, se balanceaban, adelante-atrás, adelante-atrás. Observándola mientras iba de aquí para allá; he aprovechado para contar los lamparones del techo; (¿cómo habrán llegado hasta ahí esas manchas de sangre... ¿y el moco?...¿y la lefa?...¿y el plafón?...); mientras tanto, Lara croft siguía preparando los instrumentos de tortura y miraba de reojo el vaivén de mis piernas. Sonrisa.
- No estés nervioso, no te dolerá, será un momento.
- (espero que no te llames Ramona, corazón).
Sonrio.
Se sienta en la camilla, a mi izquierda, coloca mi antebrazo sobre sus piernas y desliza suavemente una tira de goma a la altura del biceps. La anuda. Se detiene, observa con curiosidad, se quita un guante de latex, suelta el nudo y acaricia las venas. Humedece el índice en alcohol con gesto firme y lo desliza por la parte interior del codo, como dibujando ochos. Vuelve a tensar la goma y la anuda, esta vez con fuerza. Se coloca de nuevo el guante de latex. Absorta, se inclina sobre el brazo; a través del hueco que queda entre sus pechos y el sujetador, su ombligo baila la danza de los siete velos, sin música. A mí me va a dar algo. Su cabellera, que recoge en una trenza negra, lisa y brillante, huele a melocotón. Siento el calor de su cuerpo y puedo respirar su aliento. Mastica un chicle de fresa. Satisfecha, como quien acaba de encontrar un tesoro, exclama "¡ya la tengo!". Me acaricia con un algodón empapado en alcohol. Extrae una aguja de su envoltorio y, lentamente, la introduce a través de mi piel. Tira levemente de la hipodérmica, y su interior se tiñe de rojo. Se detiene, me mira a los ojos, sonrie. Desata la goma y acaba de llenar la jeringuilla.
- ¿A que no ha sido nada?
- (...¿¿Nada?? ...mira que a mí me ha parecido un orgasmo...)
- Tomaré ese silencio como un cumplido.
- Es un cumplido (...tiene mérito encontrar sangre en las venas cuando está toda en la entrepierna...) ... ¿me visto ya?... ¿o quieres repetir?
- Vístete, ya tengo suficiente...
- (...¿mono-orgásmica?...).
Sonrisa.
- Hasta otra.
Suspiro + sonrisa (¿=suspirisa?).
- Adeu.
Me he enamorado. Vayapordios, otra vez. ¿Y ahora qué? Porque cuando uno se enamora de la dependienta de una librería puede llenar la casa de post-its y clips de colores, pero esto parece un poco más complicado.

Comentarios:
Nada que ver con el loro que me sacó a mi la última vez, que se tuvo que esforzar porque me había huido la sangre del cuerpo al verla... Qué suerte tienen algunos
 
ayssss, que me voy a sacar el carnés de donantes sin fronteras...
 
¿No había por allí algún enfermero con las mismas características?
 
Aiss nuestro coco. Pobrecito, que se nos enamora con el.. con la... weno... eso. Ejem.

Es curioso, me pasé toda la semana pasada oyendo esa canción y escuchando la letra con una especie de morboso placer. Creo que ya no quiero oirla más, los gritos de mi conciencia sonaban cada vez más fuertes, y soy una carnívora incorregible.
 
vaya. ¿y ahora qué?
 
Coco la próxima vez que tengas que sacarte sangre dá unos pasos más y te la sacas aquí, yo vivo al lado :))). Podríamos echarnos una partidilla mientras :))).

Besos dulces
 
jooooooooooo...
Cuando quieras y donde quieras maruuuuuuuuuuuuuuu.
Besito.
 
Ya veo que también te gustan los paseos nocturnos.
 
Depende de la mano de quien vaya, me encantan.
 
¿Y si no tienes esa mano no te gustan? A mi la noche me gusta siempre, aunque a veces no puedo disponer de ella. A todo eso ¿de que tipo de mano estás hablando?
 
¿Por qué a mi no me suceden esas cosas? Será porque no me hago análisis muy a menudo...
Chicos, todos al médico.
 
Vale, vale, pero yo la he visto primero...
 
ay mi coco, que te sacan sangre y pierdes la cabeza.. ten cuidado no tengas que ir a la dentista..

un beso
 
jajajaja... puedo ir al dentista, por mucho que me saque las muelas no perderé el juicio (no se puede perder lo que no se tiene).
Un beso, princesa.
 
coco, coco.. no era por el juicio por lo que te advertia.. alguien que no lo tiene no puede recomendar que no lo pierdas..

pero podrias haber ido al dentista y haberte declarado, muriendo de amor al ser rechazado.. se me ocurre.. jajajajajaja

besitos
 
XDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDD

Si tuvo la capacidad de encontrarte sangre en el brazo en ese estado ¡¡es para enamorarse!!

Mira que si confundimos amor con deseo... ¡¡pero qué digo!! Si eso tiene toda la pinta de haberlo provocado cupido in person ;)

¿Saldrán bien los valores de la analítica? :O
 
jajajajaja... seguro que tengo el azucar por las nubes... :p
 
Macho, me ha recordado a mis visitas al médico: Van mis compañeros con los mismos síntomas que yo y soy la única que le ausculta el pecho....

Tiene cojones...

(Las visitas al ginecólogo dan para un post....exactamente mi primer post ;)
 
jajajajajajajajaja...
 
Si ejk las enfermeras somos lo mejor del sistema sanitario XDDD
No será tanto lo dle ombligo q tp llevamos tanto escote :P
M'alegro de que te sacaran bien la sangre, que cañero eres, vaya forma de describirlo :D

Molts besets!
 
Molts besets, guapetona... ¿Preparo el brazo?
 
Nunca un análisis de sangre me resultó tan romántico.
Me encantó, Coco.
Un beso.
 
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