lunes, noviembre 21

 
La lluvia...
El silencio rompe la noche. Acabo de comprar entradas para el concierto de los Eagles, ¿estaré vivo por entonces? No sé; pero estoy como una chota, eso está claro.
Ayer, la lluvia siguía golpeando los cristales, agitando miles de diminutas aldabas, como si reclamaran la atención desde la ventana.
Las gotas juegan a las carreras, todas quieren morir las primeras; ninguna se atreve a vivir lo suficiente como para sufrir el horror de la soledad. Zigzaguean, caen, vuelan, entrecruzan los caminos, sueñan; desaparecen; como el ave fénix, como las lágrimas que renacen de sus cenizas para volver a correr por nuestras vidas; como ríos en las mejillas.
Esta mañana me he cruzado con una pareja joven. Él, con un traje que le venía grande y una sonrisa careta; ella, con el corazón escayolado y una mueca siesa. Fingirán quererse, se casarán, tendrán niños, se pondrán los cuernos, velarán sus noches de invierno, llorarán su desdicha y morirán. Como las gotas de lluvia quizás los dos deseen ser el primero y ahorrarse un bocado más de sufrimiento.
Nos empeñamos en enamoramos de las persona, sin darnos cuenta de que lo que realmente nos atrae es su circunstancia. Pero con el tiempo esta cambia, igual que lo hace la nuestra. Y como las gotas que corren por el cristal, a veces se cruzan los caminos, aunque nos cueste aceptar que deben volver a separarse.Es ley de vida.
Y un día descubrimos que nuestras circunstancias ya no nos gustan, no nos atraen, que ya no nos queremos, pero seguimos atados a las personas; y, como las gotas de lluvia, golpeamos los cristales de las ventanas con luz, con la esperanza de que alguien, desvelado, contemple nuestra carrera desesperada hacia la muerte y le dé por escribir tonterías sobre la vida, el amor, la lluvia y un concierto carroza que si no se acaba antes el mundo, será en Mayo del 2006. Que alguien me escupa y me devuelva al mundo, por favor.

Comentarios:
A mí, de vez en cuando se me escapa la realidad y para recuperarla, busco a mi lado la gota de agua que navega conmigo.
Tal vez, para tí, lo haga la luna a la que abrazabas hace un par de posts, la que dibujaba con el dedo... tal vez.
 
Yo en vez de escupìrte te trago y te quedas dentro algún tiempo. Te imaginas, dicen que somos lo que comemos.
Es triste lo que has escrito pero quizás la rutina diaria sea justo como la has contado, Nos enamoramos de su cirncustacias y esas cambian.

Coco y qué tal si bailamos en mitad de un charco. Clack, clack clack...

Anímate chato, que las "circunstancias" llegan.

UN BESAZO
 
Moxxxx, chiquillo que por poquito me pisas.
Buenos y preciosos días tenga usted también
 
¿De sus circunstancias? No, nos enamoramos de lo que creemos que necesitamos para ser felices... Luego nos damos cuenta de que no era eso, pero a veces es bueno apostar... y ganar.

Besitoss
 
No es difícil imaginarte ahí, detrás de los cristales, buscando la gota más rebelde, la que te cuente algo de ti mismo. Tú sabes al lado de quién debes caminar para no sentirte triste.
 
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
 
desde luego que uno se enamora de las circunstancias. ji al final uno siempre está como está y no es como es. Peor es ser gota que directamente al río, que ni tan siquiera el jueguito de las carreras en la ventana. sip, seguro que si fueras gota serías una de esas que engordaría por no caer al suelo, que se aferrase con todas sus patitas como decía cortazar, de las que no se rinde facicilmente. seguro.
un besito húmedo y con olor a tierra mojada. muazzzz
 
Me niego. Me niego a aceptar la rutina. Sobre todo porque estaba convencida de ella después de una realción larga que terminó, y ahora dudo: no fingí que me enamoraba y, cinco años después, sigo sin fingirlo. Mi complementario es mi sol y mi vida. Pensar que se apagará es una posibilidad real, pero ¿para qué llorar ahora por la leche que puede que se derrame en el futuro?
¿Y si no se derramase? :-)
 
Acabo de descubrir este blog, en un principio me parecia que podia asustar pero ya veo que es todo mucho más suave.
Somos como gotas resbalando por la vida sin rumbo ni concierto que a veces tropezamos con otras para decir: Uysss, perdón yo no queria. Algo asi como cuando subimos a los autos de choque que nos disculpamos por chocar queriendo hacerlo.
Para escupirte hay que digerirte antes.
Un saludo.
 
Besos
 
Como las gotas de lluvia en un cristal, una se acerca a otra, se pega a ella y las dos desvían su camino, juntas... hasta llegar a una esquina del cristal y separarse, para seguir un camino distinto.
Besos ¡qué bonito y qué triste, Coco!
 
No se escupir, me cae en el zapato. Pero si entender que cada gota sigue su caida y que el cruce solo es accidental, una vez entendi eso pude tirar el gps.
Un besazo.
P.D: la pregunta es: Estaran ellos vivos para entonces?
 
el amor no es tan triste.. y no solo nos enamoramos de las circunstancias... coco hoy no estoy de acuerdo contigo, aunque escribas todo muy bonito..

un besote verde
 
Coco,
El amor es triste sólo cuando uno no es corespondido...asi que levanta ese ánimo!
Uff, hasta Mayo 2006 es el concierto?! Que espera mas larga!

Un fuerte y caluroso abrazo.
Cuidate!
 
Me gusta pensar que si las circunstancias de ambos cambian, que lo hacen sin duda, lo hagan en una direccion que permita que se sigan acoplando, que vayan en la misma dirección, que no sean mundos dispares que acabem dejando la nada entre dos cuerpos que un día se amaron...

Te dejo un beso en forma de gota de agua... y los papeles de la adopción ya firmados ;)
 
Más inquietante que la tuya es la pregunta de ¿seguirán vivos los Eagles?
 
Hoy te presto los cangrejos violinistas que me quedé sin tu permiso, para que esos ojos enormes vean algo detrás de los cristales. Aunque sea tu reflejo para hacerte una mueca. Qué tú sabes.
 
Nadie podía haberlo explicado mejor. Completamente de acuerdo.
Un beso, corazón.
 
Publicar un comentario

Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]



Enlaces a esta entrada:

Crear un enlace



<< Página principal

This page is powered by Blogger. Isn't yours?

Suscribirse a Entradas [Atom]