miércoles, septiembre 21

 
Alguna vez...
Alguna vez tropecé, pero no fue un traspies, fue mi boca la que mordió la tuya, y ya no supo vivir en ayunas, morir por otro pez, ni aullarle a otra luna.
Alguna vez comí fresas en tu ombligo y susurraste que no hay que lavarse la conciencia con jabón, que la flora bacteriana también protege la piel del corazón. Y alguna vez me contaste que querías ser polizón en mi barco y pisar descalza la cubierta desafiando a las estrellas, burlando a las sirenas, empuñando el timón con ambas manos para saltar surcando los siete mares de dos en dos, jugando con el reflejo de las nubes en el agua a hacer carreras al alba. Y yo respondí que de eso nada, que eran impares, que un mar siempre se nos quedaría en el cajón de los pesares; y que mi rumbo era cosa mía. "Pues vaya", murmuraste, con los ojos entornados, desabridos; y los brazos cruzados, zozobrando con los sueños apagados y el alma encendiendo la estufa del olvido.
Alguna vez, de nuevo me encontraste y yo volví a perderme, a enredarme en mis zapatos, en mi pluma, con mis gatos, en mis cuentos compartidos, en mis peces sin colores y los hielos rebosando el vaso de las lamentaciones. Y corrí desnudo por la calle con pies de pato y, como los del manzanares, me sentí solo, perdido, huérfano de nadie; buscando un bar cutre que no cierre cuando esté triste la luna; un amor de martini que se deje comer la aceituna; una sirena que no embarque, o un sueño que no canse; Alguna vez creo que nací en un año donde los días trece siempre caían en martes.
Alguna vez te perdí, te soñé, te seguí. Alguna vez me enamoré de tu lado más oculto, del más prohibido.
Y alguna vez, como hoy, soy como un naufragio en el salón, y rastreo el pasillo, buscando supervivientes por los rincones, trocitos de pañuelos de colores que sepan a tí, a tus canciones; pero todos huelen a rancio o a mentol, y abrillantan los pulmones, pero no enjuagan el corazón.
Alguna vez me perdí en los besos que no diste, me arañaron tus labios con las caricias que no dibujaste, y se me cortaron las venas el mismo día que pasaste rozándome el hombro sin mirarme.
Alguna vez tropecé, pero no fué con los pies, fue mi boca la que mordió la tuya, y ya no supo vivir en ayunas, morir por otro pez, ni aullarle a otra luna.

Comentarios:
Algunas veces suelo recostar mi cabeza en el hombro de la luna, y le hablo de esa amante inoportuna que se llama soledad.
 
Ahora siento cosquillitas recorriendo mi cuerpo y chipeando en mis dedos. Por un momento he sentido que no leía con los ojos si no con el corazón.

Es de lo más bonito que he leido en mucho tiempo... me ha emocionado.

Debo tener la noche sensible... ;)
 
Yo también Ish.
 
Ven aquí, soledad.
 
Vaya Coco, hoy mas que una sonrisa, has dejado en mi cara la mirada del que espera sentir esas palabras en su piel.
Bueno, muy bueno.
Petons i que ruli el mai.
 
Petons, carinyo.
 
¡Estoy impresionada!
¡Es precioso!¡Es muy triste!¡Es precioso!¡Es muy triste!¡Es precioso!....

Besos dulces, coco.
 
Besos dulces, corazón.
 
Lo qUe no compreNdo es como todAvía
no he agarrAdo un Avión, he iDo a la puErta
dE tu trabajo, me tirado a tu cUello, te He beSado
coMo una poSesa, te He olido coMo un ratoNcito,
te mOrdido los dedos de los pies y mE he qUedAdo
a viVir en tU pecHo izquiErdo.

TQ*

(*) alGuna veZ...
 
Acabo de empapelar mi pecho izquierdo con nubes de colores, suspiros de rosas y caramelos de sin sabores.
Yo también a ti (*)
(*)siempre.
 
Alguna vez me sentí así.
Escucha hoy a Fito. Alguna vez me hizo muy bien cantar bien alto eso de... Yo he crecido cerca de las vías
y por eso sé,
que la tristeza y la alegría,
viajan en el mismo tren
¿Quieres ver el mundo?
Mira, esta debajo de tus pies.

Lejos de ser triste a mi me entraban muchas ganas de vivir y salir corriendo, o justo al contrario.
Escapar corriendo y vivir.
Besos.
 
Beso.
 
Como muy dice Isthar, es como si este texto se lea con el corazón, realmente es estremecedor!
Es bueno tropezar así de vez en cuando, aunque luego se quede esa sensación de soledad! Te hace ser más persona, y poder escribir cosas como estas...
Un saludo guapo!!
 
Joder coco, tienes que tener las almorranas garrapiñadas con tanta dulzura...

(lo cual no cuadra con esos comentarios soeces que haces en mi blog y que tanto me duelen)

COn lo sensible que soy..

snif...

:D
 
plas plas plas plas plas

[Bereni-C lanza rosas a los pies de coco]
 
Los ojos con que me miras, corazón.
[coco, que ya bastantes traspies se daba como para encima tener que esquivar rosas (K) ]

Vaya ceci, con lo que yo te quiero; a tí... y también a tu escote (que el corazón, como el espacio, no tiene fronteras) :D
PD: Y mis almorranas son de las que cagó la rana, hoy escupen y mañana saltan..

Un saludo Mar.

Un beso wendy.

Escápate conmigo...
 
Gracias por escribir este "post"... Es MUY lindo! Me ha relajado- me ha llevado a otro tiempo...la paz interior.

Cuidate!
 
Coco, que maravilla de post. Lo he leído varias veces, no sé, me ha encantado. Lo he leído como un cuadro, con colores y pinceladas, con brochazos y olor a pintura, saliéndose del lienzo.
Voy a volver a leerlo otra vez…
Besos
 
Coco, la paz interior es como la ropa interior, es más bonita cuando la enseñas puesta ;)
Beso.

Ya sabes que algunos cuadros hay que mirarlos desde bien lejos, no sea que manchen ...
Un besazo, corazón alado.
 
Llegue por casualidad y me quedo, a mirarte todas esas cosas que sabes decirle a quien quieres y que no todo el mundo podría, aunque quisiera.

Se feliz
 
Bienvenido Zifnab, estás en tu casa. Sé feliz.
 
Otro como este y me enamoras, tío...
 
Que corra el aire...

:)
 
Qué hermosura coco de mis entretelas, cómo me gustas cuando te vistes así!!!
Besito que te ganas.
 
Pues a mí me gustas hasta sin vestir...

Beso.
 
Hmmmmm, cómo estamos todos!!!!!
¿Será la ya cercana caída de las hojas?
 
Será Luna, será.

Del aire del otoño nos emborrachamos el corazón...
 
uau
 
Publicar un comentario

Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]



Enlaces a esta entrada:

Crear un enlace



<< Página principal

This page is powered by Blogger. Isn't yours?

Suscribirse a Entradas [Atom]