jueves, junio 9

 
Oda al gorrión moribundo...
Hoy, al salir de casa, me he encontrado con un pajarillo herido. Estaba tirado en una esquina, sobre la acera, abría y cerraba el pico como agonizando, y tenía un ala tiesa, fuera de sitio. Yo siempre he pensado que hay que dejar que la naturaleza arregle sus problemillas ella solita, que hay cosas en las que es mejor no inmiscuirse; pero no sé porqué, se ha apoderado de mí la vena solidaria-avícola y, emulando a la madre teresa de calcuta, pero en cutre-salchichero, he decidido que iba a salvar al gorrión; costara lo que costara, aunque llegara tarde al curro.
Así que, ni corto ni perezoso, dejo la mochila en el suelo y me agacho para observar al pobre animalito, antes de rescatarlo con toda la delicadeza del mundo. El pájaro, que se remueve, se incorpora un poco y me mira de reojo. Yo, que le susurro, que lo había visto en una película de Robert Redford, que ya sé que yo soy mucho más feo (vamos, menos fotogénico), pero el animalito tampoco era un caballo, así que he pensado que funcionaría. El pájaro, que ladea el cuello. Yo, que improviso una camilla con las manos y lo recojo del suelo. El bicho, que me vuelve a mirar, esta vez con los dos ojos muy abiertos. Yo, que me lo acerco a la cara, le sonrio y le digo al oido (coño, dónde tienen los pájaros las orejas???) que no se preocupe, que todo irá bien. Una vecina, que pasa por la acera de enfrente y me mira como si estuviera loco ("lo que yo le diga, ¡lo he visto hablar solo en la calle!"). El pájaro, que se caga en mi mano izquierda, y yo que, en un acto reflejo, la aparto para mirarla con asco. El gorrión, que aprovecha la confusión para darme un picotazo-tenaza-que-te-cagas en el dedo gordo. Yo que grito como un poseso, haciéndome imaginariamente mis necesidades sobre su ascendiente materno, a quien asigno al azar una profesión liberal que empiece por P y no sea pintora. Y el pajarraco, que me suelta el dedo amorcillado y el muy cabrón se las pira volando; ¡pero que volaba mejor que superman!. La madre que parió a todos los gorriones. Y la madre que me parió a mí, que me obligaba a ver documentales del Rodriguez de la Fuente mientras la gente normal se ponía las botas con el Mazinguer Z y la Afrodita A. Así me he quedao yo de gilipollas.
Y sí, como era de esperar, he llegado tarde a una reunión que tenía a primera hora con mi jefe.
"- ¿qué, Rullé, estaba hoy mal el tráfico, eh?"
Y, mientras me chupaba el dedo gordo, le he dicho que sí, que el tráfico estaba fatal. Porque si le cuento la verdad no me iba a creer, y además pensaría que soy tan tonto que no sé ni inventar una excusa decente.

Comentarios:
Yo a mi último jefe nunca le cogía el teléfono y cuando por fin respondía el diálogo siempre era el mismo:
- No me cogías el teléfono.
- No me enteré de que sonaba.
- Ya...
Se repitió unas cuantas veces hasta que al final no podía evitar reirme cuando le mentía descaradamente.
Aunque ahora que lo pienso, a lo mejor es por eso que fue mi último jefe...
 
A ver...¿Tú estás seguro que era un gorrión?¿No sería un buitre carroñero?
Lo digo porque con un gorrión eso del picotazo-tenaza-que-te-cagas y lo del dedo amorcillado por el mismo como que no lo veo, y dado que no eres Rodriguez de la Fuente...
No sé, digo yo...
 
jajajaja aisss mi coco. si es que solo te puedes fíar de las mosquitas. que te voy a contar yo, esos gorriones parecen angelotes pero luego ñam ñam acaban con nosotras. así que te doy un besito cura sana para que se te cure hoy y no mañana jajaj que cursi soy mare mìa.
muazzzzzzzzzzzzzzzz. presioso
 
Siento lo de tu dedo, pero y el susto que se llevo el pajarillo?. Que te coja un Coco gigante.
Seguro que penso: Otro que se cree Robert Redford.
Que le dites, Red Bull?
Pues funciono.
Un besazo para curar tu dedo.
 
Si es que te metes en cada una. Así terminas luego chupándote el dedo.
Me huele a mi, que el gorrión era otra clase de pájaro.
Un beso coco.
 
jajajajjajajjajaajjajjajjajaajajjajajjajjajajjajajajjajajjjajajajjajajjajajjajaja no veas como me he reido... si es que lo que no te pase a ti.. me pasa a mi, vamos listos tu y yo.. oye, asi que el pajaro volaba bien... igual era una pajara y le has gustado y queria que la tubieras entre tus manos... a que no lo habias pensado? besos mil
 
A ver, explícame: ¿qué dedo te chupaste? ¿Te lavarías antes las manos? ¿por qué será que esos pajaritos abandonados siempre hacen sus necesidades donde no deben? Yo creo, mi querido Coco, que se hizo el "malito" pa reirse un poco de buena mañana.
Un besito, pajarito.
 
A veces la naturaleza no es nada agradecida:P
 
Coco si es que no se puede ser bueno en esta vida. ¡salvando gorriones a esas horas mañaneras!

Mi madre siempre me decía: Niña de buena a tonta hay un paso y tu has dado un carrerón :)))
 
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