martes, mayo 31

 
inventos.
Mario trabajaba en aquella oficina de patentes desde que dejó la escuela de ingenieros, allá por 1985. Le gustaba ese oficio, que él mismo se jactaba de haber creado, porque le ofrecía la posibilidad de conocer a gente curiosa; algunas lo eran tanto como sus invenciones. Durante los últimos veinte años había ayudado a patentar cientos de conceptos inusuales, rozando lo estrambótico; desde la sopa de membrillo, hasta una silla anatómica con mil artilugios que, según su creador, facilitaba la obtención de orgasmos únicos, casi tántricos si se contaba con un amante experto. Así que, cuando aquel señor bajito y calvo se puso a explicarle en qué consistía su extraña idea, ni siquiera pestañeó a contratiempo; eso sólo lo hacía cuando escuchaba a Ray Charles.
- A ver, ¿podría repetírmelo despacio?, así yo podré ir rellenando el formulario de solicitud de patente.
- Por supuesto -el señor bajito, que a ratos resultaba un poco exasperante, carraspeó y moduló la voz adquiriendo un tono distinguido y formal- mi invento es un arma de destrucción masiva.
- Entiendo.
- No, no creo que lo entienda, joven -dijo enrojeciendo- ya sé que, hoy en día, las armas apocalípticas pueden parecer algo normal, por algo estamos en pleno siglo 21. Se dirá usted que ya se han debido inventar todas.
- Yo no me digo nada, caballero. De hecho, hace tiempo que no me hablo.
- Pues entonces se lo aclaro yo: esta es completamente inusual. Y aún la encontrará más fantástica cuando le cuente en qué consiste.
- Pues cuente, cuente. Me tiene usted en ascuas -dijo Mario sin disimular su escepticismo.
- Pues verá, el arma tiene dos variantes -explicó el inventor mostrando un esquema dibujado a lápiz sobre una servilleta de papel- si coloca usted el interruptor en esta posición, al detonar, el enemigo se convierte en pizzas de cuatro quesos.
- ¿Pizzas de cuatro quesos?
- Sí señor, como lo oye, se acabó el hambre en el mundo. A la que haya cuatro guerras seguidas, se compra usted un par de motos, se monta una franquicia de Pizza Hutt, y a repartir pizzas por doquier... y a un coste ridículo!
- Debo admitir que no suena mal. ¿pero no sabrán a cuerno quemado?
- ¿Cuerno quemado? Mire usted, el otro día se me fue la olla y convertí a mi suegra en una cuatro estaciones. Y debo comunicarle con orgullo que estaba divina. Creo que, por primera vez en mi vida, disfruté de su presencia durante el almuerzo.
- Ya... ¿Y la otra posición del botón para qué sirve?
- Muy sencillo, cuando se hace una guerra, esta no es contra civiles, sino contra militares. Si se detona el arma cerca del enemigo con el interruptor en esta posición, todos los rangos de su ejército cambiarán automáticamente. Los generales serán degradados a soldados rasos, y los soldados ascendidos a generales.
- Vaya, qué curioso... ¿Y cuál es el benefício?
- ¿No lo entiende? En lugar de un general enviando a la guerra a miles de soldados, habría un único soldado a la orden de miles de generales. Ya se imagina usted el lio. El pobre soldado, o acabaría suicidándose, o revelándose y probablemente desertando; y los miles de generales, o bien se matarían entre ellos para conseguir el poder, o bien se irían a casa a cenar porque ya no tendrían a nadie a quien enviar a la lucha.
- Interesante, pero lamento decirle que ya hemos llenado unas cuantas solicitudes de patentes parecidas.
- ¿Qué me dice? ¿es eso cierto? ¿y porqué ninguna se ha hecho realidad?
- Pues mire, para empezar, porque a nadie le interesa acabar con el hambre en el mundo; esa es la forma que utilizan unos pocos para controlar a muchos. Mientras haya regiones ricas en minerales, diamantes y energía, a una minoria le interesa que la mayoría que las ocupa, se preocupe sólo de poder sobrevivir cada día, de comer, y no de si les están robando el patrimonio. Es triste pero es así.
Y, por otra parte, si usted fuera un general ¿invertiría capital en desarrollar un artilugio que pudiera acabar con su carrera militar? Porque, ¿y si resulta que estalla cerca de usted?
- Hombre, visto así.
- Pues venga, déjese de armas de destrucción masiva y vaya a inventar un reality show, o penes de latex con movimiento gusano, que eso sí que tiene salida...

Comentarios:
Que gran verdad es, que a muy poquitos les interesa acabar con el hambre en el mundo.
Besos, ah que dice mi soledad que ella también te quiere mandar un beso.
 
Si abres una cuenta corriente y montas una ONG que financie el invento, cuenta con mi modesta contribución. Daré lo que pueda.
 
El hambre y la guerra no son nada cool, o quizá, pensándolo bien, puede que sean lo más cool y por eso los que conducen no permiten que dejen de ser tendencia.

Cómo era lo del pene ese?
Están trabajando en ello????
 
Otro dia más una pequeña gran historia. Reir recordando la triste realidad, maravillosa combinación.

Es una pena que solo unos pocos afortunados podamos leerte a diario. Creo que sería mucho más educativo e interesante para la sociedad sustituir la mitad los periódicos, la televisión y la radio por las historias que cada dia nos regalas.

Ups! acabo de recordar que eso de educación y etica no encajaba en esta sociedad... a veces se me olvida.

Gracias por todas y cada una de estas pequeñas historias.

Seguiré viniendo a descansar a este pequeño oasis mientras sea posible...
 
Gracias a tí por tu comentario, un amigo, de corazón. Estás en tu casa.

Con movimiento gusano. En cuanto consiga amaestrarlo te llamo.

¿Una ong? ¿cocos sin fronteras? te paso la cuenta, y recuerda ser generoso para con los necesitados (que soy yo mismo).

Dile a tu soledad que se venga a verme inmediatamente, que le voy a dar palpelo.
 
Ciao, coco!!!
Es un gran invento, como todo lo referente a eliminar el mal en el mundo, pero tristemente como todo ello, está en el campo de lo utópico...
Una buena historia, caro contertulio. Ci vediamo!!!!
 
Ci vediamo, cara.
 
¡Qué maravilla es leerte, Coco! Me encantó esta historia, real y divertida a un tiempo. Si es que... tú vales mucho.
Un beso.
 
Tú sí que vales, y tus comentarios no tienen precio.
Un beso.
 
Que buena leccion en clave de humor. A ti si que tendrian que patentarte, el mejor remedio contra el tedio. Aunque lo de la silla anatomica...
No tendras los planos?
Un besazo
 
Creo que vives en un mundo paralelo de armas que crean pizzas, de extraterrestres gorrones, de sirenas y de enormes ojos saltones. No te mudes nunca.

Beso.
 
Y si lo hace que avise que vamos detrás de él.
Un beso
 
... otro relato para soñar despierto.
Hagamos de cordon bleu en las guerras, con exóticos platos en lugar de sangrientos postres. Muak
 
Que digo yo que si podíamos ir a medias en lo de los penes de latex, que se me ha ocurrido a mí que si les ponemos también una varillas laterales acabamos con los gatillazos y nos forramos, oye.
 
Muak, cuánto tiempo. Espero que todo bien Mó...

Avisaré. Y sí, mejor ponte detrás que yo soy un peligro ... (jiji)... Un beso.

Un trozo importante de mi mundo paralelo está enningunaparte. ¿Te vienes a Ikea? Dicen que venden pegamento para tapar agujeros de martes. Beso.

Tengo planos, tengo... ¿la construimos para que sirva de attrezzo en el club? Un besazo.
 
... unas varillas laterales... es buena idea Cris. Y si además les ponemos una tela negra alrededor pueden utilizarse como paraguas en caso de apuro.
Vamos a medias, oye.
 
jajaja.......he sonreido.....gracias....... Venga : un puro, si quieres. Y un brandy.





Un atento saludo,
 
que lindo! ji!
todo bien coco, todo bien. muak.

Oliendo a sal en cada esquina, con ganas de volar lejos, de vivir aventuras y subir montañas, de sumergirme en el agua hasta ojos rojos, en fín, de que algo pase.
 
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