martes, marzo 15

 
YA...
Y manos sonriendo con codos volando al viento. Y hombros descubriéndose a la vida, llenos de sueños de los que se coronan, como cucuruchos de helado, con mil colores raspados a las nubes, con trozos de estrellas, con mechas de cabelleras color chocolate, con sabor azabache. Con propiedades refexivas, simétricas y transitivas. Saludando al infinito, tensando el momento.
Sonrisas inmaculadas, guiños imperceptibles, roces de encanto, suspiros de ensueño, alientos encaramados susurrando al oido.
Dicen que el amor es un templo con una sola entrada y demasiadas salidas hacia el país de nunca jamás.
Una mueca; una tarde de sol.
Un vestido arrapado.
Amantes arrodillados.
Y tú y yo.

Vaya, parece que por fín ha conseguido salir del Corte Inglés...

PS: Sí, YA es primavera. Lo sé porque hoy me he enamorado unas 37 veces, y eso que aún no me he puesto las lentillas ...

Comentarios:
A mi me pasa igual, cuando aparece el sol, noto que la gente camina distinto,con un ritmito distinto plin plin plan o tiquiti tocotó, los ojos parpadean diferente, con más ganas, sonríen hasta las esquinas, ya casi nadie ladra y yo me siento más guapa. jajaja. me encanta el sol un beso wapo :)
 
Un besazo, guapísima.
 
Es cierto que el buen tiempo que nos acompaña hace que nos sintamos más cómodos, más guapos, más.... de todo.
Pero aún enamorarse 37 veces... no es un poco agotador?
Un besazo
 
La primavera es la mejor plubicista, con esos rayos de sol anunciando calor, los jardines prometiendo colores imposibles...
¿37 veces y sin lentillas? imposible superarlo.
Un beso
 
Vaya, 37, debe haber tenido usted un día muy agitado. Esos amores de menos de un minuto son los más sinceros. Ya ve, incluso sin lentillas.
 
ya saben, el amor es ciego...
beso
 
Muelles en los zapatos. La gente con trajes de primavera salta al sol.
A lo lejos y acercándose el cartel de "vacaciones" y el sol dejándose columpiar entre las rejas de los jardines.
Y aquí cerca, a la vuelta de la esquina, el cartel de "adiós invierno, adiós" y el sol que se atreve con las calles sacándoles los colores.
Muelles en las chanclas, castañuelas de ciudad, que repican a sol de fallas y a enamoramientos ciegos o sin lentillas que es lo mismo pero no es igual.
Vamos que tu mujer te dió una colleja cuando te quisiste enamorar de la 38 delante de ella, con mucho morro. (uf ,qué espesito estoy)
 
Muelles en las chanclas... Guapo! pues no, mi mujer no me da collejas porque he aprendido a disimular... :)

El amor es ciego, gran verdad aka, y en primavera, a veces, no se empeña en ser autista.

Vale, admito pulpo, son 40...y sin lentillas.

Beso.
 
Estooo, te releo y no me voy a quedar con las ganas de decir de lo que más me enamoro yo que no es ni más ni menos que de los ombligos (bueno, de los culos y de las corvas también, pero es que los ombligos tienen su puntito)...

Saludos de amapolas de ciudad moviéndose coquetas en mitad del sol.
 
mmmmm, ombligos...

Yo me enamoro de sonrisas... ;)
 
parece que a uno, con el sol, le desaparecen las cargas cotidianas sin saber muy bien porqué.
 
Qué gran verdad, Ultrasónica.
Será cosa de las endorfinas... Mi abuela decía que en esta vida todo es culpa, o de las hormonas, o de los políticos...
 
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