sábado, marzo 12

 
Todo pasa y todo queda...
- Vaya, llegó la hora de pañuelos en la estación y lágrimas en los andenes. Aquella que pretendíamos ignorar. La que impone distancias, silencios y frio. La que cierra puertas a los sentidos y abre tempestades en el alma. La egocéntrica impaciente, la que no espera.
- Sí, sabíamos que pasaría, ¿no?
- Nada es como quisieramos que pasara.
- ¿Ni siquiera yo?
- Me encanta como cambias de tema, como le das la vuelta a la tortilla.
- Algun día te haré una tortilla de flores de jazmín que te quitará el hipo.
- ¿Lo ves? Eres una artista.
- ¿Sabes? una rosa es bella porque es efímera, porque se marchita ante tus ojos sin que puedas evitarlo. Y el momento de capturar su belleza no tiene precio. Todo lo que es finito es precioso porque ningún mortal puede conservarlo materialmente. Lo que muere en el bolsillo sólo puede vivir virtualmente, en la imaginación. En cambio, todo lo eterno es envidiado porque es etéreo y divino: inexistente, una quimera.
- Tú no eres una quimera y tienes un alma tan bella. Te envidio. Te quiero, y te echaré de menos.
- Yo, para no morir, tendré que aprender a no hacerlo.
Julieta se despidió de Romeo, para siempre, con un beso en los labios. Así que nosotros intentaremos no hacerlo nunca.

Comentarios:
Voy a montar un negocio: una cadena de tortillerías.
Podríamos mandar a domicilio obras de arte como:
Tortillas de flores de jazmín para quitar el hipo.
Tortillas de rosa para curar los desengaños de lo efímero.
Tortillas de rayos dorados de luna para menancólicos.
Tortillas de diamantes para los amantes y algún castigado de corazón.
Tortillas de moxcas para ranas y sapos.
Tortillas de vino peleón para los indecisos.
Tortillas de generosidad para los envidiosos y los tacaños....
Pero me falta los euros y un cocinero que compre los ingredientes personalmente...
¿Y bien?
 
La protagonista de su texto parece salida de uno de sus cuentos, como si hubiese decidido escaparse un día para contemplar las cosas y la gente más de cerca. Y tocarlas, con manos y palabras.

Yo compraría algunas de esas tortillas sin dudarlo.
 
Que bella despedida, sin el beso del adios.
El primer pedido que les haga sera la tortilla de rosa. Tamaño familiar, por favor, y si puede ser una de somniferos, ando falta de sueño.
Un beso
 
excelente idea Mox. Me las pido a domicilio, que a mí siempre se me pegan las tortillas en la sartén, creo que es por mirar a las musarañas en el momento crítico. Me parece que hoy necesito un buen pastel de tortilla...
 
Tiene usted razón Poulain, y pienso que no le sucede sólo a la protagonista de mi texto, a veces el escritor se convierte en personaje de su historia y viceversa. De hecho, las emociones y los sentimientos sólo pueden transmitirse bien si realmente se han vivido... creo...
 
Lola, podemos hacer un club de insomnes. Aunque hace dos días que me duermo a las diez, como un niño (o como un pollo), serán cosas del jet-lag. Espero que pase pronto, echo de menos levantarme con falta de sueño.
Beso.
 
Te propongo un trato, yo vuelvo a tu ciudad con la condición de que me hagas una tortilla tan deliciosa.

Cualquier tiempo pasado fue peor,
somos más jóvenes ahora.
 
precisamente por eso, porque el tren sale de la estación y ya no nos vemos y salen lágrimas que se van con el traqueteo, y miradas que se siguen hasta que irremediablemente la curva. Pues todo se vuelve, ficticio y eterno y nos llamámos aunque no nos veamos. Que los dos en distintas ciudades pero más juntos.
Me encanta el cuento. sobre todo el beso con casi sabor a tortilla de flores. MMM.. que rica. un beso ( menos mal que ya puedo comentar, el viernes quise y me fue imposible) un besaso wapo :)
 
Pediré una tortilla de diamantes y otra de rayos dorados.
Un beso
 
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