jueves, marzo 24

 
Supongo
Supongo... bueno, estoy seguro de que no soy tan bueno como pienso rebuscando en los containers del cariño, en seguida creo que encuentro lo que busco y me lo meto en el bolsillo, sin pararme a mirar qué color tiene, ni si quiere, ni si quiero, ni si está enfermo, ni si huele a podrido, ni si está bañado, ni si sólo sexo.
Y si sólo sexo, me parece bien, pero dílo antes, para que me haga a la idea y luego no me duela. Y hasta aquí no hay nada extraño, lo he estado haciendo toda la vida; lo malo es que me estoy acostumbrando a equivocarme y ni siquiera lo siento, ni me doy pena, ni rabia, ni asco, ni miedo. Y sí, he aprendido a vivir con el poco cariño que ya tengo, con el amor de días impares que caen en bisiestos. Y aunque a veces tiendo a distraerme, a perderme rebuscando, a ilusionarme creyendo que encontrando... a pesar de ello, la verdad es que me gusta el amor que tengo: me enciende la luz cuando me pierdo, me cuenta cuentos cuando no tengo sueño y me da besos cuando menos me lo espero. Es un amor color violeta, de los que crecen en el desierto.

Comentarios:
Un amor que te cuenta cuentos, que te enciende la luz cuando te pierdes y que además, te regala besos por sorpresa debe ser capaz de hacerle a uno olvidarse de que existen los containers. Al menos, en los días impares de años bisiestos.
 
Es capaz, querida Poulain, pero es que yo soy muy raro...
 
Es la eterna búsqueda, Coco. No, no es que no valoremos lo que tenemos, es que somos así de inconformistas. Me sentí identificada con tus palabras.
 
Vente conmigo y así hacemos rarezas los dos, nos contaremos cuentos y nos daremos besos del color que tu quieras.
 
Los hay que nacemos permanentemente insatisfechos, a la búsqueda de algo que nos llene... y que tal vez no existe.
Y chocan contra nosotros los afectos.
Y da igual.
Y hacemos lo que podemos, Coco.
Y también da igual.
Es una forma de ser.
Tan buena como cualquier otra.
Solo que, a ratos, te hace sentirte solo.

Saf ;-))
 
Cada vez es distinto... tal vez la promiscuidad no es mas que otro modo de sentirse querida, de liberar los demonios, de relajarse como quien hace yoga... cada vez distinto porque son nuevas manos las que acarician la piel... algunas temblorosas, indecisas por el deseo, me recorren y exploran cada parte, cada rincon desacostumbrado a la caricia porque lo acarician nuevamente, otras decididas capaces de arrancarte la ropa y el corazon de un solo mordisco, de un solo beso.. otras veces simplemente las imagino con el desencadenante de un solo gesto... gozar de esa complicidad de almas porque en ese lugar tan intimo no puede esconderse nada.... darte la vuelta para dormir.. algunas veces abrazada, otras simplemente con un cuerpo ausente a tu lado... recomponer el corazon, otras dejarlo de lado y otras... yace tendido en la cama esperando como el cuerpo ser acariciado.
Me siento identificada con lo que dices... si solo es sexo dilo! cuantas veces he pensado en eso..precioso el post.

Besos tambien desde barcelona
 
Un beso, lokura.
 
Lo que sí que tengo claro es que eres muy bueno rebuscando en los containers de las palabras.
Yo también quiero un amor como éste ,pero no violeta que es el tuyo(claro, piensa que este comentario es del 2008,pero supongamos que existe la máquina del tiempo y hoy es:jueves,marzo 24,2005)
:)))
 
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