viernes, febrero 18

 
nunca
nunca me doy cuenta de cuánto la echo de menos hasta que me secuestra con su mirada para encerrarme en un zulo velado de cascadas, con reflejos negro azabache. Hasta que me arropa con sus caderas, mece con cien encantos, me besa con sus palabras, y acaricia con esa voz que arrastra y transporta a mil y una historias lejanas; a trocitos de su vida, a pellizcos de su alma. Nunca he escrito aquí directamente sobre ella: es mi kit-kat, mi más preciado secreto, mi sirena de Hans Cristian Andersen; es el polvo de ala de hada que da vida a mis sueños. Se lo dije una vez y se rió; no lo volveré a hacer, ni para confesar que me da miedo perderla. Nos conocimos hace años, en un día de lluvia con sol, uno de esos en que la gente parece venir de turismo desde planetas diferentes y sin parte meteorológico: unos con demasiada ropa y otros con demasiado poca. Ella iba perfecta. Desde el primer momento conseguió cautivarme con su forma de explicar facilmente las cosas que para mí eran complicadas; me robó el aliento con ese aire atrevido que encerraba una personalidad reservada; con esa cana en ceja derecha resaltando sobre el tono bronceado de su piel; con el aire que la envolvía, impregnando todo de elegancia y sus uñas cortas, como devoradas con ansia.
Y con el paso del tiempo, a base robar instantes a las semanas y roces a los meses, nos hemos construido una cabaña cerca de la playa. Allí podemos amarnos, cantarnos, contarnos, reirnos y llorarnos sin que nadie más nos vea. No se lo digáis a nadie, pero cada vez me cuesta más separarme de ella.

Comentarios:
no se lo diré nunca
(k)

pd: tu conciencia te extraña. yo la tendría más tiempo en casa, hasta que estuviese más calmada, pero es que habla a la par que la mía y yo no gano para tantas bocas.
 
a_k_a, ya sé que es duro, pero piensa que te estás ganando el cielo... o al menos una birra y una entrada para la Kurtz. Ya sé que hay cosas que el dinero no puede comprar... aceptas una master card? :)
Beso.
PD: el esparadrapo en la boca es inútil, mi conciencia es como la muñeca micaela.
 
"...nunca me doy cuenta de cuánto la echo de menos hasta que..."

Esa sensación de saber que podrías vivir sin alguien, pero simplemente es que no quieres.
Creo que lo mejor no es la necesidad, es la voluntad.
Todo lo demás, es dependencia.

Qué bonito Coco.
 
Espero que no la pierdas nunca y que siempre esté en tu vida.
Es una historia preciosa.
Gracias por tu visita.
Un beso
 
Bonito tu comentario, crip.
A veces no quieres pero tampoco puedes.
Beso.
 
Gracias a tí por tu visita anuski. Espero que todo bien. Deseo que todo beso.
 
Los mundos que transcurren en zulos negros azabache los veo intensos, perfumados, abrazados, rellenos de puzzles de vida y cargados de magia.
Ser de calor que abrasa el hielo y esconder un cofre a rebosar de monedas de cariño, sentirte cerca de tu alma pero más cerca todavía de la de ella, estremecerte su mirada, regalaros vuestro deseo, soñaros...

Estooo... ¿Alquiláis cabañas?
 
Mox, corazón, a tí no te la alquilamos, te la regalamos. Ya tardas.
Si un día fuí feliz despues de ser feliz, fue por estos comentarios imponentes.
 
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